domingo, 9 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Anduvo con su paragüas transparente por las frías calles de Shibuya, mirándose en el espejo la cara, tornándose de colores al pasar frente un escaparate con luces de neón. Rojo, azul, verde. Esperó en aquella esquina acordada. Pasaban cinco minutos de las 18, y no aparecía. Cayeron gotas, miles de gotas, así, de repente. Menuda estampa, típica de una película de amor azucarada. Las 19, las 20... y nada. Dio media vuelta, miró por última vez a su alrededor y emprendió el paso hacia un lugar incierto. No se supo nunca nada más, ni del uno ni del otro.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Qué gratificante es levantarte por las mañanas pensando que no tienes que competir a F5 con los usuarios de Infojobs o Laboris.
De un día para otro, mi vida ha dado un giro radical. De pasarme las horas muertas mirando el techo y buscando nuevas figuras en el gotelé, a trabajar como cajera en un supermercado cutre. La vida vuelve a ser lo que un día fue, vida.
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