domingo, 9 de octubre de 2011

Escuchando Riders on the Storm finaliza una noche que pasa sin pena ni gloria. Parece que los días se desmoronan, como castillos de arena arrasados por una ola, y mientras el mundo se derrumba, yo sigo contemplándolo desde una esquina, sangrándome la nariz y mirándome los pies, esperando algo, aunque todavía no sé el qué.

4 comentarios:

Asereth Vamp dijo...

Ese algo llegará; y te aseguro que va a ser algo de lo que jamás puedas arrepentirte (;



Saludos de Vamp.

Kurai dijo...

Había leído mal. Había leído que te sangraban la nariz y los pies, pensaba que te habían dado una paliza, por un momento me he acojonado mucho. Mi mente juega malas pasadas!

Belsan dijo...

Bueno, obviamente lo único que puede pasar es que tarde o temprano algo se transforme, así que no preocuparse, "la cosa" está al caer.

PS: Ahora que lo miro eso de "la cosa" queda un tanto vúlvico O.o

Charlotte dijo...

Cuando las cosas no avanzan, siempre puedes salir a correr. Igual la cosa empieza a moverse también, o igual no, pero al menos descargas adrenalina. ¡Ánimo!